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lunes, 15 de junio de 2009

GORGOROTH - Destroyer, or How To Philosophize With The Hammer (1998)


Es complicado el pretender encontrar una causa universal de apreciacion a la música. Aquello que hace que a una persona le guste la obra de un artista puede ser diferente a la razón por la que otra persona goza de las creaciones del mismo músico o banda. Incluso un mismo individuo puede tener diversas explicaciones para su afinidad por distintos estilos musicales. Mientras unos logran extraer el último suspiro personal de las letras de un álbum, a otros esto se les hace difícil, aunque tal vez logren exprimir el jugo de la obra basándose únicamente en la música. Se puede decir que ante la presencia de dos lenguajes artísticos conviviendo en una misma creación, tenemos el camino libre para escoger entre ellos. Y esto indica también la posibilidad de la persona de diferenciar entre sus propias preferencias, de tener distintas razones para verse atraído por uno u otro artista.

Evidentemente, mi gusto por el black metal, y especialmente por esta banda, GORGOROTH, no surge principalmente de la lirica existente en el disco. Si he llegado a tener todos los álbumes de este algo oscuro aunque legendario grupo noruego, no es precisamente porque siento que en sus textos encontrare las palabras que me hagan dejar a un lado los libros (es más, esto es técnicamente imposible, ya que las letras no se incluyen en ninguno de los folletos que acompañan a los discos, y mi conocimiento de noruego no llega más allá de entender que “Satán” en ese idioma significa lo mismo que en ingles o en castellano.) Si a esto le añadimos el hecho de que las voces son absolutamente ininteligibles, poca duda queda de que no es el verbo de Infernus y compañía lo que me ha llevado a quemarme tan decididamente en sus llamas.

GORGOROTH es malevolencia musical al máximo. Si alguien dijo que ABRUPTUM era el “mal hecho música” (justamente en noruego, aunque esta frase, aviso, me fue traducida antes de yo entenderla), estaba equivocado. En general, el black metal por esencia debe ser una representación de lo oscuro, de lo rechazado, de lo peligroso, de lo dañino. El satanismo es parte de su ADN (por eso no hay nada mas ridículo que la existencia de bandas que supuestamente tocan black metal cristiano... que sigue? Punk Neo-nazi Judío? ). La rebelión en contra de las deidades impuestas a los escandinavos por el Pulpo Romano manifestada en exagerada vituperación en contra del catolicismo y sus iconos y la adoración a los dioses mitológicos propios como Odin es elemento configurador, primordial del género. Y GORGOROTH es el ejemplo más acabado, en mi juicio. Fuera de las ensoñaciones avant-garde de BURZUM, del ruido maquinista y excesivo de MARDUK, del rustico oscurantismo de DARKTHRONE, de los ensueños progresivos de ENSLAVED o de la ostentación grandilocuente de EMPEROR, la banda de Infernus une todos los ingredientes necesarios sin inclinarse por favorecer a ninguno: tiene riffs melódicos y atmosféricos, tiene momentos de brillante musicalidad, tiene instantes –no pocos- de lacerante violencia, pero todo en dosis exactas, sin jamás comprometer el gusto a total maldad, el sabor a azufre quemado y negro que la música siempre evoca.

Por qué razón me gusta tanto la música de GORGOROTH? Por qué he llegado a tener todas sus obras, (entre las cuales el no-fanático del black metal tendrá serios problemas en diferenciar?) Seguramente porque conecta con un lado de mi personalidad que es tan mío como aquel que se enternece con ciertas melodías de DREAM THEATER o que se llena de irónica paz con la Gran Música de Johann Sebastian Bach. Porque muy dentro de mi también hay un ser que camina en bosques grises y llenos de neblina, queriendo llegar a cimas de montanas oscuras y vacías de arboles. Porque hay una sed de poder que infantilmente se sacia experimentando el placer de oír lo que no se debe oír, de escuchar lo que a otros asusta. Porque la iconografía llena de maldad del Ángel Caído representa el monstruo individualista, narcisista y ególatra que reposa muy dentro de mí. Porque la catarsis más adecuada – más segura, menos riesgosa - para una vida más bien pacifica (o quizás tímida) es a través de la música, dejando las malas vibraciones rugir dentro de la sangre mientras otros seres lo expulsan todo a través de sus instrumentos y gargantas…

… Quizás ellos tienen algo de mí. Pero a la inversa. Lo dejan salir en los momentos en los que se calman y escriben hermosas melodías. Y de una u otra forma, el arte nos une, por unos instantes.

Acerca de este álbum he dicho poco. A quien haya escuchado GORGOROTH antes le comento que el disco es inferior a Under the sign of Hell y a Antichrist, pero se encuentra al nivel de las demás producciones de la banda. El sonido es crudo pero no exageradamente atroz. La voz de Gaahl es muy aguda y malévola. Las canciones son típicas del grupo, sin las experimentaciones de Incipit Satan. A quien no haya escuchado nunca música de esta banda, solo le puedo decir que ni siquiera lo intente si alguna vez ha tenido ya una experiencia desagradable con black metal.

Pero a quienes gusten del black metal, no puedo sino invitar una vez más al Valhalla. Sé que ustedes, como yo, elegimos en esta ocasión apreciar nuestra música por las razones más incorrectas posibles.
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8/10

viernes, 29 de mayo de 2009

MOONSPELL - Night Eternal (2008)


MOONSPELL es una banda de metal proveniente de Portugal. En sus inicios, la música de la agrupación estuvo enmarcada en el black metal con fuertes elementos góticos e incluso progresivos. A lo largo de su carrera, MOONSPELL ha transitado por estos territorios con variada intensidad, por momentos más black, (el debut, Wolfheart), en ocasiones con mayor énfasis en lo gótico (The Antidote), pero que parece haber alcanzado un balance con su última producción, Night Eternal.

En el presente álbum, MOONSPELL regresa parcialmente a un black metal más light o comercialmente viable en canciones como “At Tragic heights”, donde la voz y el riff en cierta medida se aproximan al pasado de la banda. La producción, sin embargo, jamás ni por un instante permite al oyente confundir a esta música con la típica del género más oscuro del metal. El sonido del disco es cristalino, con altos valores de producción, con abundancia de detalles y añadiduras creadas en el estudio.

Pero la cuota gótica de Night Eternal es probablemente más fuerte que los elementos extremos. La música oscura y por momentos sensual de canciones como “Dreamless (Lucifer and Lilith)” – la mejor del disco – nos recuerdan a bandas como TIAMAT, con mayor energía kinetica, pero tal vez sin la misma capacidad seductora.

El álbum no pasa, lamentablemente, de ser un ejercicio sobre una idea explotada a saciedad. MOONSPELL da un paso adelante respecto al disco anterior a este, pero no llega a completar una obra memorable y original, dejándose llevar por convencionalismos exigidos quizá por la ambición de llegar a más gente en todo el mundo (en Portugal la banda es bastante popular.)

7/10

viernes, 22 de mayo de 2009

DARKTHRONE - Under a Funeral Moon (1993)


Under a Funeral Moon, tercer álbum de la banda noruega DARKTHRONE, fue el primer trabajo en el que el estilo musical abandono casi totalmente el death metal de los dos primeros discos y se metió de lleno en lo que sería la especialidad del grupo: black metal, en su estilo más puro y efectivo (al menos a lo largo de tres producciones.)


DARKTHRONE ya había dado pasos alejándose del death metal en su segundo álbum, A Blaze in The Northern Sky, donde se habían adoptado algunas de las características del genero, siguiendo la influencia de MAYHEM: los nombres reales de los miembros de la banda fueron reemplazados por pseudónimos (Nocturno Oculto, Fenriz, Zephyrous), la portada del disco abandono cualquier tipo de color, centrándose solo en el negro, los músicos adoptaron el corpse-paint (la cara pintada de blanco con detalles negros), pero sobre todo, se comenzaron a abandonar las guitarras afinadas en tonalidad más grave, los riffs empezaron a acercarse mas al punk que al death, las voces se tornaron agudas, y la producción del disco fue deliberadamente empobrecida. El álbum se convirtió en uno de los más importantes para el surgimiento de la segunda ola de black metal, y DARKTHRONE, junto a EMPEROR e IMMORTAL, comenzaron a sentar las bases de un movimiento que hasta ahora es muy popular en el underground musical de Escandinavia.


En mi opinión, sin embargo, es en el tercer disco, Under a Funeral Moon, donde DARKTHRONE empieza no solo a parecer sino a sonar como una banda de black metal. Los tremolo-riffs, riffs consistentes en el velocísimo rasgado de una sola cuerda, de interés más melódico que rítmico, hacen su aparecimiento aquí, principalmente en la mejor canción del disco, la que lo abre, “Nastassja in Eternal Sleep”. Es esta la característica que mas define a una banda como black metal en mis ojos, es lo que puede separarla de los grupos más enfocados en los riffs rítmicos, de compas irregular del death metal, y es lo que le da la principal magia a este oscuro genero. Cuando se unen tremolo-riffs en guitarras afinadas tradicionalmente (o incluso a veces mas agudamente de lo normal) a baterías tocando blast-beats (golpes de redoblante y bombo alternados rápidamente), se logra conseguir un curioso efecto por el cual la velocidad de la música deja de ser evidente y pasa a ser aparente: se consigue una suerte de stasis, animación suspendida en el tiempo, constante y muy atmosférica gracias a la melodía. Si a estos factores se añaden voces salidas del infierno y grabaciones en las que es imposible distinguir casi nada, se consigue música que irónicamente es bella en su fealdad, ensoñadora y mágica en su oscuridad y rusticidad.


El disco es irregular. Por momentos se escucha una banda aun insegura acerca de qué dirección tomar, si bien es cada vez más evidente que el death metal está bien muerto. Aun subsisten muchos pasajes de clara inspiración death. DARKTHRONE lograría finalmente dar una lección de cómo crear un álbum de black metal en el legendario Transilvanian Hunger, disco donde la producción llegaría a impensados niveles de atrocidad, pero donde el black metal surgiría al fin como la bestia que es: crudo, melancólico, por momentos mágico. La banda grabaría otro gran disco (Panzerfaust) y finalmente se perdería entre el montón de grupos sin ningún interés que algún día hicieron historia. Pero es aquí, en Under a Funeral Moon, donde se pueden encontrar los orígenes del más típico sonido del black metal noruego. Un disco que no alcanza la perfección (ningún disco de black metal lo logra del todo, el caos es inherente al género), pero que merece ser escuchado por algunas canciones brillantes, y por su importancia en la formación del más oscuro de los estilos de metal.

8/10

lunes, 18 de mayo de 2009

BURZUM - Anthology (2008)


Los discos recopilatorios o "greatest hits" pueden tener, en mi opinión, solo dos objetivos legítimos: uno, dar una visión general de la obra de un artista a un aficionado que la desconozca y que quiera una especie de "resumen" de una discografía, o, dos, proveer a personas que no pretendan adquirir más de un disco de una agrupación de un buen conjunto de canciones que de cierta manera convierta a tal hipotética compra en algo redundante. Sin embargo, la realidad me dice que en muchísimos casos los "best of" no son más que intentos por las compañías disqueras de obtener más plata de fans ávidos de cualquier tipo de media que lleve el nombre de sus músicos favoritos. Solo así se explica que algunas bandas tengan más de cinco álbumes de "greatest hits", todos ellos casi con las mismas canciones.
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Pero existe una razón adicional que puede justificar la presencia de esta clase de colecciones, y es el caso de artistas cuya obra es difícil de conseguir en el mercado. En estas circunstancias, una compilación no puede sino ayudar a que su música sea mejor conocida y a evitar el riesgo de que se pierda en el limbo a donde lamentablemente se ven desterradas miles de canciones todos los días. El disco que aquí comento es un ejemplo de esto último.

BURZUM, más que una banda, es una idea, un concepto, de un artista único: el vilmente celebre (sobre todo en Noruega donde su nombre es sinónimo de maldad para la prensa interesada en el tema) Varg Vikernes, o Count Grishnack, para recordar el nombre que utilizo durante su breve colaboración con la banda MAYHEM. Vikernes adquirió fama no tanto por la música que creó para su proyecto, sino por sus actividades extra-musicales (ser acusado de incendiar decenas de iglesias -aunque nunca encontrado culpable-, ser sentenciado a prisión por el asesinato de su colega Oystein Aarseth - Euronymous - de MAYHEM, manifestar todo tipo de convicciones pan-germánicas, simpatizar con el nacionalsocialismo y con tendencias extremas.) De varias formas, Vikernes logro convertirse en el "poster child" del movimiento de black metal Noruego de los 90, y pasó a representar todo lo que estaba mal con la tendencia. Y mientras la opinión publica discutía sobre sus últimas declaraciones o lo usaba como personificación del mal, la excelente música que creó quedo relegada a un segundo plano.

Pero entre los amantes del black metal, BURZUM nunca ha pasado inadvertido, y en cierta forma se ha convertido en un grupo de culto, colocado al mismo nivel que los máximos representantes de la segunda ola, MAYHEM, DARKTHRONE, IMMORTAL, EMPEROR. La música de Vikernes (con una excepción, en todos los discos todos los instrumentos han sido tocados por él mismo) ha desafiado a los que han intentado describirla y encerrarla entre los rigidos esquemas del genero. Increíblemente repetitiva, profundamente oscura y melancólica, por momentos rondando mas las tierras de la música ambient que los territorios del metal, las canciones de BURZUM no son las más fáciles de digerir, pero si bien a algunos puede no gustarles la propuesta, a nadie le pasara inadvertida ni menos aun será descartada por falta de originalidad. En esencia, al menos durante los 4 primeros discos de la "banda", la música es black metal, con abundancia de blast beats, tremolo-riffs, voces agudísimas y guturales, estructuras irregulares, riffs de interés más melódico que rítmico, y grabaciones dignas de una banda de garage (en Filosofem, se dice que Vikernes llego al extremo de grabar la voz a través de audífonos (?!) para asegurarse de que sonase absolutamente cruda y cual salida de los infernos.) Sin embargo, muchos elementos presentes en las canciones acercaban la música mas a una suerte de avant garde que al género de metal más cercano a Satanás. La importancia de las texturas, el apego por armonías a veces disonantes, el uso de la repetición como elemento creador de un mood - lo que lo acercaba también a la música sicodélica y electrónica -, dieron a la música de BURZUM un carácter totalmente original. Las actuales tendencias avant garde del black metal (sobre todo en Francia y en Estados Unidos) deben mucho a los primeros trabajos de Vikernes. Su acercamiento a la música electrónica, inicialmente voluntario, se convirtió en forzoso cuando, ya en prisión, el músico tuvo que recurrir a un sintetizador para grabar sus dos últimos álbumes al serle negado el acceso a otros instrumentos.

Los 6 álbumes que Vikernes ha producido (tres en prisión, dos dentro de ella, uno creado afuera pero producido y lanzado al mercado ya dentro) son difíciles de conseguir y usualmente tienen un costo mayor al normal, razón perfecta para que se haya decidido editar esta compilación llamada, simplemente, Anthology. Afortunadamente, la selección de las canciones ha sido realizada con gran conocimiento y precisión. A lo largo del disco se da una mirada a todas las épocas de BURZUM, desde sus inicios más puramente black metal, pasando por las experimentaciones más ambient de Filosofem, hasta los últimos trabajos electrónicos. Sabiamente, se han incluido dos pistas de cada una de las dos obras que mas laureles han recibido de parte de la crítica, Det Som Engang Var y Filosofem, además de la excelente canción del mismo nombre del aclamado Hvis Lyset tar Oss, una canción del debut, y una del morbosamente celebre EP Aske (cuya portada es una foto de la iglesia de Fantoft, en Noruega, luego de que las llamas, supuestamente causadas por Vikernes, la dejaran en ruinas). Adicionalmente, se incluyen una canción de cada uno de los dos discos enteramente creados y producidos en un sintetizador en prisión, Daudi Badrs y Hiloskjalf. De esta manera se da un vistazo a todas las etapas recorridas por BURZUM, dando énfasis a los momentos cúspides de su capacidad creativa.
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La presente recopilación es un éxito, y la mejor prueba de aquello es el efecto que produce: la necesidad de conocer más, y con mayor profundidad, de la obra de Vikernes. Es el objetivo que, supongo, toda compilación debería alcanzar en los ojos de quienes la producen. Y en el caso de Anthology se cumple a total cabalidad.
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Me permito una última palabra: poco debe importar a quien guste de la música las opiniones y, en general, la persona real que está detrás de una obra. Porque al final lo que queremos al escuchar un disco no es encontrar un role model (al menos quienes ya tenemos edad para distinguir entre lo que debemos hacer y lo que no) ni pretendemos tampoco emparentarnos con el artista. Lo que deseamos es ser transportados a algún otro lugar, ser estúpidamente distraídos por un momento del mutismo y de los sonidos monótonos que nos rodean. Algun rato espero escribir al respecto, pero valga la ocasión para reafirmar que, por más descabelladas que me puedan parecer algunas de las posturas y actitudes de Vikernes, no puedo sino recomendar su música.
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Y que ardan las iglesias, después de todo...
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(sin rating - compilación)

viernes, 15 de mayo de 2009

SATYRICON - The Shadowthrone (1994)



Tras un bastante apreciable - si bien aun no brillante - debut, la legendaria banda de black metal Noruego SATYRICON volvio a la carga con su segundo trabajo, The Shadowthrone. En el mismo se comienzan a notar algunas de las tendencias que darían mayores frutos en la tercera producción de la agrupacion, su obra maestra, Nemesis Divina.

La más notable diferencia que existe entre este álbum y su predecesor, Dark Medieval Times, es la presencia de una bastante mejor producción, lo cual permite entender la música con mayor claridad y además ayuda a distinguir las buenas ideas que Satyr, líder de la banda, constantemente expone. Si bien es cierto que una producción demasiado moderna y prístina va en contra de los preceptos más puros del genuino black metal Noruego, cuando la musica, como es en el caso de SATYRICON, es más compleja de lo usual en el genero, las tradicionales producciones de ultratumba lamentablemente esconden detalles que pueden ensalzar aún más algunos trabajos.

Ese es el caso de este álbum, en el que las canciones tienden a ser más largas y en el que continuamente se escuchan coros, teclados e incluso pianos, todos adornando un proyecto más ambicioso que el de bandas contemporáneas como DARKTHRONE. Sin embargo, no todo es perfecto en la tierra de Satyr, Samoth y Frost. Riffs gloriosos como el que daría forma a "Mother North" en Nemesis Divina aun no existen, si bien se oyen destellos de genialidad, y algunas canciones se pierden en la intrascendencia cuando la música divaga más allá de lo necesario. El sonido del disco carece de esa magia presente en el debut y también en el tercer álbum por la cual nos vemos transportados a gélidos bosques y montanas llenas de niebla; aquí la escenografía es difusa, y curiosamente, es a la vez demasiado directa.

Un buen trabajo que merece audición pero siempre después de haber visitado las verdaderamente esenciales contribuciones de SATYRICON al genero, tanto el disco que antecede a éste, como el que lo sucede.

7/10

miércoles, 13 de mayo de 2009

EMPEROR - Prometheus - The Discipline of Fire & Demise (2001)


Una de las bandas mas importantes de black metal estilo noruego, EMPEROR, es a la vez una de las mas impenetrables. La musica de esta legendaria agrupacion exagera los elementos mas tipicos del genero mas extremo del metal hasta un punto donde la comprension se complica y la concentracion se extingue. Albumes como In The Nightside Eclipse, con sus canciones de irregulares estructuras, con la excesivamente atroz grabacion (empeorada por el eco presente en el lugar donde grabaron el disco, el Grieghallen en memoria del compositor Edvard Grieg, en Oslo) y con sus ininteligibles letras, son interesantes por momentos pero requieren mucho trabajo para llegar a convertirse en favoritos.

Prometheus - The Discipline of Fire & Demise es distinto. Y en algunos aspectos las diferencias trabajan a favor del álbum, pero también pueden ser contraproducentes.

Por un lado, la grabacion es clarisima, hecha con moderna tecnología, pero sobre todo con la intención de que suene como un disco grabado con moderna tecnología (no cabe duda de que los equipos de grabacion en los albumes anteriores también deben haber sido modernos... simplemente nadie deseaba que lo parecieran). Las canciones son mucho mas comprensibles debido a esto, y debido a que en general sus estructuras son ligeramente mas predecibles.

Pero en el proceso se pierde mucha de la magia propia del verdadero black metal noruego. Muy poco hay de los clásicos riffs en tremolo que caracterizan al genero, mientras que abundan secciones que recuerdan mas al power metal o incluso se acercan al metal progresivo (lo cual no es sorpresivo: después de todo, Ihsahn, líder de la banda, crearía en el futuro su propia versión de black metal progresivo.) Estos detalles no hacen al disco mas digerible, simplemente lo hacen mas vulgar. E incluso la lamentable producción de discos anteriores llega a hacerse extrañar: el black metal suena mas autentico, mas oscuro, mas infernal, cuando es difícil distinguir un instrumento de otro, cuando las guitarras se pierden en un continuo fuzz y martillean cual sierras eléctricas mientras las agudas y guturales voces parecen salidas de ultratumba.

Increíblemente, la prístina grabacion del álbum coopera para convertir a Prometheus - The Discipline of Fire & Demise en un disco mas de black metal, cual tantos otros que se pueden encontrar por ahí. A diferencia de los discos predecesores (sobre todo de los primeros, como el mencionado arriba) que si bien por momentos desafían al oyente, nunca pasan desapercibidos ni pueden ser vistos como genéricos.

6/10